miércoles 19 de mayo de 2010

Café, Café de Encuentros

Este es el apartado de la Taberna, en el que tendremos oportunidad de adquirir un enriquecimiento sobre nuestras Semanas Santas, tanto a nivel de las diferentes costumbres y vivencias de cada uno, como a nivel personal; tanto en cuanto somos todos adeptos a una misma inquietud y a una misma fe.

Aquí se exponen, a la consideración del tertuliano, los pensamientos más personales de cada uno. Los sentimientos imposibles de expresar de viva voz, y que el lector, ávido de empaparse de otra forma de sentir, de vivir, de expresión…, analiza cada palabra detenidamente, para dar su visto bueno, o, en el menor de los casos, reprobar lo allí escrito.

Es una forma de comunicación, y al mismo tiempo de intercambio, en donde todos los pareceres serán bienvenidos, así mismo como las críticas.

Desde mi humilde opinión, la sección del “Café Cofrade”, se asemeja, en cierto modo, a aquellas tertulias del famoso “Café Gijón”, del que tanto hemos oído hablar. Desde luego que salvando las distancias, en cuanto al tiempo me refiero, puesto que la calidad siempre queda en el juicio del oyente, (en este caso, del lector).

Siempre desde el punto de vista personal, yo he tenido la oportunidad de compartir con vosotros algunos de mis sentimientos. Vosotros me habéis animado a seguir poniendo en orden las palabras y experiencias que se acumulan a lo largo de los años. Son esos momentos, siempre mágicos, en que contemplas con increíble sensación de fe, unas imágenes bellas…, con sentimiento…, y casi, casi, humanas. Ya no es la belleza intrínseca de la talla, si no la belleza de quien desde lo alto nos mira complacido de su dolor terrenal.

Animo a todo aquel, que tenga inquietudes literarias, o no, pero que quiera compartir con nosotros sus pinitos con la pluma, se acerque a esta sección de la Taberna. Estoy segura que hará de ella una de sus preferidas.

Conchi (De tiros largos)

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